¿Con ganas de votar? Yo no, pero si no hay más remedio…

Ya se notan los nervios y la tensión en los partidos políticos antes una nueva reválida el día 23 de julio.

Son tiempos de mostrarse, de venderse, de ofrecer lo que no se puede ofrecer y de bajar a la calle a encontrarse con la gente normal y sus quebrantos diarios.

Menudo agotamiento para unos profesionales que durante el año se quedan confortablemente en sus sedes o puestos públicos tratando de disfrutar de su estatus a toda costa.

Por supuesto que hay excepciones y seguro que hay entre todos ellos, servidores públicos que se dejan “el alma” por tratar de mejorar la cosa pública. Pero mucho me temo que las trabas para trabajar todos los partidos a una en pro de sus representados son tan grandes y constantes que la frustración los lleva a las desmotivación y posterior parálisis.

Pero volvamos a nuestros queridos profesionales. Lejos queda ya el espíritu de la democracia representativa. La democracia como tal es una democracia de partidos. Son ellos los que controlan los resortes de poder, y el objetivo es poder abarcar la mayor cuota de poder posible en pro del partido.

Los partidos viven de las subvenciones públicas que reciben de los votos que les damos. Ya hubo unos politólogos, Katz y Mair, que hablaron de la cartelización de los partidos políticos.

Por un lado, hablaban de que son “agencias semi-estatales” al depender de la financiación estatal, como muchas otras organizaciones, CEOE y sindicatos por poner un ejemplo.

Por otro se habla de una “competencia” o más bien, convivencia interesada entre partidos, donde lo de menos en confrontar los distintos programas sino temas más generales o ideológicos.

Por último, se habla de una separación clara entre la cúpula de los partidos, mas centrados en la conservación del poder, y las bases de afiliados, que cada vez pintan menos.

Esto es lo que nos merecemos. Unos partidos cada vez más alejados de la realidad de la gente, subvencionados, sin listas abiertas, sin responsabilidad por incumplimiento de programa y sin libertad de opinión y decisión interna…

Si pensamos en que los partidos de hoy en día nos van a solventar nuestros problemas, vamos dados…Tratemos de aprender, de cuidarnos espiritualmente, de formarnos y de ayudarnos entre nosotros viendo maneras de ser más libres dentro del sistema. Lo demás, esta fuera de nuestro control.

 

Ilustración: @pawel_kuczynski1