Asia, y en particular Japón, siempre ha sido un pozo de sabiduría.
Ya en los años 50, un ejecutivo japonés de la empresa Toyota, Masaki Imai, ideó un proceso de mejora continua en la empresa al que llamó Kaizen.
Esta palabra se divide en japonés en 2 kanjis, 2 significados. “Kai” significa cambio y “zen” se traduce como “bueno”.
Se trataba de que entre todos los empleados de la empresa se revisaran los distintos procesos, encontraran problemas que resolver y pensaran en mejoras.
Pero estas revisiones debían traducirse en mejoras continuas de la empresa, por pequeñas que estas fueran.
Cada 1% de las mejoras continuas y diarias tendrían un impacto muy importante a final de los distintos periodos.
Lo bueno de este llamado efecto “kaizen” es que este método de mejora continua es aplicable a todos los ámbitos, no sólo en la empresa, pero tanto en la vida familiar como personal.
En el ideario de esta filosofía se contemplaban una serie de principios básicos.
Uno era que todo punto de partida requería reconocer su necesidad y, por lo tanto, reconocer que el problema desde un punto de vista realista y crítico. El camino de la mejora es continuo, nunca se termina. Cuando logras una, ves las siguientes y así sucesivamente.
Otro de los principios que mas me gustan y que es muy necesario, es que busques la sabiduría de varias personas más que el de una sola. Pero no esperes una solución perfecta, porque no la hay. Lo peor es no actuar y paralizar la acción.
Además, se señala que la mejora aunque sea pequeña tiene que ser continua. Esta necesidad de mejora está ligada a un espíritu sano de ambición por hacer las cosas mejor, por cambiar, por no acomodarse.
Por último, se incluyó la regla de los 5 por qué como herramienta para llegar a la causa raíz de los problemas.
Las ganas de mejorar, de intentar cambiar aquello que no nos gusta es lo que podemos controlar. Si nos centramos en como mejorar el proceso, obtendremos mejoras que cambiaran nuestra realidad. Desapégate del resultado.
Prueba con pequeños cambios, reconoce tus mejoras, rodéate de gente experta y sigue el camino que te has marcado, obviando aquellos obstáculos que son externos a tí y que no puedes controlar.
