¿Quién no se ha encontrado alguna vez con un jefe tóxico ?
Yo tuve la suerte, y digo bien suerte , de tener una jefa directa que me tenía amargado.
Era muy perfeccionista, egocéntrica y solía abroncarme en reuniones cuando aquello que presentaba no estaba a su gusto…¡toda una joyita ! Lo pasé mal.
Pasaba estrés en el trabajo, angustia, dormía mal y tenía la sensación de todo lo que hacía nunca nada era suficiente, que no valía para ese trabajo.
Me controlaba a cada rato, con lo que sentía una presión constante.
El punto de inflexión llegó un día en una reunión de equipo en la que recibí una fuerte crítica delante de todos. Estuve a nada de “mandarla a Cuenca” en esa misma reunión, pero no lo hice.
Estuve dandole vueltas y empecé a pensar en buscar soluciones para tratar de superar esta situación.
Lo más fácil era pedir un traslado o directamente despedirme…pero no. Empecé a no juzgar, a no tomarme sus comentarios como ataques personales, sino como críticas constructivas y a cederle el protagonismo siempre que fuera posible. A ella, esto ultimo le encantaba.
Si esto te está pasando ahora, intenta practicar estos cambios:
  • No juzgues a tu jefe. Es muy posible que esté sometido a una presión de más arriba que ni te imaginas que le hace actuar así. Trata de ser empático.

 

  • Siempre que te haga una crítica, nunca te la tomes de manera personal, sino como oportunidad para mejorar. Si es muy egocéntrico, dale el protagonismo que busca, quédate en un segundo plano y solo da el paso si te lo pide.
Yo, desde ese momento, tuve una sensación de alivio muy grande. No iba a cambiar a mi “querida” jefa, pero sí usar herramientas para poder gestionarlo y evitar amargarme.
Ella acabó por pensar que éramos amigos …he dicho que tuve la suerte de haberla tenido, porque me sirvió para buscar herramientas, conocerme mejor y coger experiencia para el futuro.
Esta experiencia negativa y dolorosa me ayudó mucho en mi evolución como persona y profesional, por eso siempre estare agradecido al universo que me la hubieran puesto en el camino.
Nunca es tarde para hacer pequeños cambios que transformen tu realidad. Si tú no puedes busca ayuda, pero no huyas. Si huyes, es muy posible que te lleves el mismo problema a otra empresa, si te topas de nuevo con un jefe tóxico.
Trata de resolver el problema, porque te mereces que tu propia película  acabe como tu quieres.

Esta ilustración de #GerhardHaderer puede parecer una exageración, pero es reflejo de cómo está creada esta sociedad supuestamente moderna en la que vivimos.

Consumimos horas y horas de contenido vaciado de valores. Y los consumimos de forma impulsiva puesto que nos hemos enganchado al titular, al ruido, al impacto y, hemos dejado del lado lo profundo, la reflexión.

La televisión como la publicidad están dirigidos a un tipo de consumidor que vive el momento, que busca estímulos constantes para alejarse del ritmo frenético y agotador del día a día.

Solo buscan consumo en masa de productos que sacien su necesidad de «caricias», aunque sean a base de ver telebasura, telediarios apocalípticos, comprar cosas innecesarias de manera compulsiva o comer refinado o comida rápida.

El fin justifica los medios. En la sociedad «líquida» de la que hablaba Baumann todo es efímero, fluido, provisional, multi estimulador que hace que lo que cuenta más sea la estimulación en sí, que la propia experiencia. Esta dura apenas, ya que el afán de experimentar es un mero proceso.

Han conseguido también que la hiperconectividad nos haga sedentarios …si ya veo todo, a todas horas y en todas partes, ¿para qué salir?

Y para colmo, la comida refinada se ha colado en nuestras vidas para satisfacer de manera ansiosa el apetito, hasta convertirse en adictiva.

Reflexionemos de vez en cuando hacia donde vamos o nos llevan…sociedad paquetizada, estándar, sedentaria y sin cultivo del alma…Una sociedad asi esta preparada para ser domesticada y manipulada al gusto del poder tirano.

Los hemos visto alguna vez, los hemos visto caer y levantarse de nuevo.
Siempre mirando al frente y yendo a muerte con sus ideas y sueños . Tengo la gran suerte de vivir y de aprender de un de esos emprendedores @los_40_y_tantos .
Yo siempre digo que son profesionales “premium” porque se arriesgan cuando los tiempos van en contra.
Se exponen como nadie en el “teatro” de la vida y de los negocios. Son objeto de comentarios y miradas, enjuiciados por lanzarse a por sus sueños con ideas nada ortodoxas para la mayoría.
En España , el deseo mayoritario de la población que trabaja es la estabilidad, y qué mayor estabilidad que ser funcionario…de ahí que cuando ven a un emprendedor lo primero que piensan es…”¡está loco! ¡Se la va a pegar!..¡por qué se complica la vida!
Necesitamos muchos más “locos” que no se conformen, que persigan su propio sueño, que se arriesguen y que no paren de idear.
Edisson, Servet, Da Vinci, Ford, Branson, Musk entre otros muchos, fueron criticados y tildados de locos por sus ideas rupturistas. Hoy, la sociedad les agradece que se hubieran arriesgar a pesar de ir contra corriente…¡Larga vida a los valientes!
No olvides que nunca es tarde para ser el protagonista de tu película y empezar a hacer el cambio.
¡Qué bien, ya están aquí las vacaciones!
Aquellos que las pueden disfrutar, tras un largo período de trabajo, se apresuran para empacar  y largarse lo antes posible hacia su retiro estival.
A pesar de la emoción, ya hay voces que anuncian un otoño de recesión y subida de impuestos  que harán de nuestra deseada libertad vacacional que se convierta en un mero suspiro .
No se si os pasa, pero cada vez más tengo sensación de que, como dijo Etienne de la Boétie, vivimos en una especie de falsa libertad.
En su día escribió que los hombres tienen la “libertad” de hacer lo que deben. El filósofo no entendía como tantos hombres podían aguantar a un tirano tantas veces.
Si bien el contexto actual es distinto, cada vez nos cuesta más entregar la confianza a nuestros dirigentes y lo hacemos porque “tenemos” que hacerlo para poder seguir viviendo o sobreviviendo.
Cada vez hay limitaciones y restricciones y un populismo creciente que nos guía hacia lo que está bien o mal, delegando así nuestra libertad de juicio. Nuestra libertad está en peligro.
Sólo nos queda no olvidarnos de alimentar nuestro espíritu crítico y practicar la libertad cuando nos llamen a votar.
Cuestiónate lo incuestionable, piensa en grande y persigue tus sueños.
Recuerdo aquella época en la que trabajaba 12, 14h o más  en el despacho muchos días seguidos…
Pensaba que tenía que «tirar del carro», que la empresa valoraba mucho mi esfuerzo y que era casi imprescindible.
Llegaba a tarde a casa, cansado, pensando que si me hubiera quedado en el despacho hubiera avanzado más.
Es como si fueras montado en una bicicleta y cada día necesitaras recorrer más distancia, de manera más rápida, pero cada vez te costara más esfuerzo y desgaste.
Crees que puedes asumir esa distancia cada dia, y cuando acaba la jornada estás esperando el dia siguiente para subirte de nuevo y recorrer más. Es una especie de adicción de la cual nos cuesta desengancharnos, pero que tiene consecuencias.
¿Pero esto vale la pena? Corremos el riesgo de que con tanto sacrificio, nuestra “bicicleta” se convierta en fija, en estática. Es decir que por mucho esfuerzo que hagamos en los pedales, la «bicicleta’ no avanza.
Mismo esfuerzo, cero avance.¿Tienes a veces esa misma sensación? Y así día, tras día, hasta que un día te dicen que te tienes que bajar de la «bicicleta» y, como has pedaleado tan duro ya no te quedan ganas de hacer nada más.
Reflexiona y prepárate para un cambio que te permita avanzar de nuevo y parar, cuando sea necesario para hacer otras cosas.
Recuerda que eres el protagonista de tu vida . Piensa en tus prioridades, relativiza y aprovecha tu tiempo. Diversifica en base a tus talentos. Si tu cambias, tu entorno cambia